Tuvimos la dicha de recibir a nuevos participantes para el espacio de desarrollo de habilidades físicas, comunicativas, vocacionales y del aprendizaje.

Es muy alto el índice de población del sector con discapacidad y la demanda para este espacio formativo crece cada año.
Por eso, para ofrecer un servicio de calidad y poder dar respuesta a las mayores necesidades, nuestro equipo de profesionales dedicó toda la jornada a conocer, evaluar y luego discernir juntos cómo conviene trabajar en este espacio.

Siempre es un regalo abrir las puertas a nuevas familias y se torna un gran desafío el buscar acompañar lo mejor posible a cada una de ellas, ofreciéndoles un espacio de calidad humana y profesional.


