Hoy es un día muy especial porque hemos empezado nuestro emprendimiento de panadería sostenible. ❤️ Este proyecto es para personas con discapacidad y sus cuidadoras. Queremos darles la oportunidad de aprender, ser autónomos y encontrar nuevos espacios de inclusión social.

Estamos muy ilusionados con este nuevo comienzo. Hemos incorporado dentro de este proyecto el servicio de la Ruta de la Salud, para que las personas con movilidad reducida también puedan participar. No queremos que nadie se quede afuera. Queremos que cada persona encuentre un lugar donde pueda desarrollar sus capacidades.
En nuestro primer encuentro, no sólo empezamos a aprender, sino que también nos reunimos, nos motivamos y nos apoyamos. Para muchos, era la primera vez que se acercaban a algo así, y algunos incluso dudaban de sí mismos. Pero a medida que avanzábamos, descubrimos que cada persona tiene talentos valiosos y un papel importante en este proyecto.

Una de las cosas más lindas de esta iniciativa es que nos apoyamos mutuamente y trabajamos en equipo. Contamos con el apoyo de algunas “madrinas” que ayudarán especialmente a quienes más lo necesiten, creando una red de apoyo donde nadie estará solo. Esto no es sólo aprender a hacer pan, es un camino para crecer como personas, incluir a todos y construir una comunidad.
Queremos agradecer de corazón a la Fundación PROACIS, a la Fundación Roviralta, a la familia Sanint, a Jonathan (que apoya como voluntario este espacio de formación) y a todas las personas que nos han apoyado y han hecho posible que este sueño comience a hacerse realidad.

Con esperanza y entusiasmo damos este primer paso, convencidos de que este emprendimiento será una oportunidad para crecer, aprender y demostrar que cuando trabajamos juntos, todos tenemos un lugar y algo valioso que aportar.

