En la Fundación Santa María de los Robles vivimos un espacio de encuentro, reflexión y acompañamiento alrededor de la gestión del duelo, comprendiendo que cada pérdida tiene su propio proceso y que sanar no significa olvidar, sino aprender a continuar llevando nuestros recuerdos y emociones de una manera diferente.
A través de diferentes actividades, fuimos recorriendo este camino:
🧵 Actividad 1 – Hilo de la memoria: conectamos con nuestros recuerdos, personas y momentos significativos, reconociendo aquello que permanece en nuestro corazón.
💙 Actividad 2 – El mapa de las emociones: identificamos y expresamos las emociones que pueden aparecer durante el duelo, comprendiendo que sentir tristeza, enojo, miedo, nostalgia o esperanza también hace parte del proceso.
💪 Actividad 3 – El muro de las fortalezas: reconocimos nuestras capacidades, recursos y fortalezas para afrontar los momentos difíciles, recordando que no estamos solos y que podemos apoyarnos en los demás.
🌿 Actividad 5 – El cofre del descanso: reflexionamos sobre la importancia de darnos permiso para descansar, cuidarnos y encontrar pequeños espacios de tranquilidad durante el proceso de sanar.
🌱 Y finalmente, sembramos semillas: cada participante tuvo la oportunidad de sembrar una semilla en una matera como símbolo de esperanza y renovación. Así como una semilla necesita tierra, agua, cuidado, paciencia y tiempo para volver a florecer, nosotros también necesitamos acompañamiento, amor y cuidado para reconstruirnos después de una pérdida.
Porque el duelo no se trata de olvidar, sino de aprender a vivir con el recuerdo, transformar el dolor y permitir que, poco a poco, vuelva a brotar la vida. 🌱💚
Agradecemos a la Fundación Floreciendo con Amor por brindar este valioso espacio de acompañamiento y reflexión a nuestra comunidad.




